Prédica: Una condición espiritual agradable a Dios; pastor Eric Millarc, MLLFA

Joel 2:12-17 Aun ahora–declara el SEÑOR–volved a mí de todo corazón, con ayuno, llanto y lamento. 13 Rasgad vuestro corazón y no vuestros vestidos; volved ahora al SEÑOR vuestro Dios, porque El es compasivo y clemente, lento para la ira, abundante en misericordia, y se arrepiente de infligir el mal. 14 ¿Quién sabe si volverá y se apiadará, y dejará tras sí bendición, es decir, ofrenda de cereal y libación para el SEÑOR vuestro Dios. 15 Tocad trompeta en Sion, promulgad ayuno, convocad asamblea. 16 reunid al pueblo, santificad la asamblea, congregad a los ancianos, reunid a los pequeños y a los niños de pecho. Salga el novio de su aposento y la novia de su alcoba.17 Entre el pórtico y el altar, lloren los sacerdotes, ministros del SEÑOR, y digan: Perdona, oh SEÑOR, a tu pueblo, y no entregues tu heredad al oprobio, a la burla entre las naciones. ¿Por qué han de decir entre los pueblos: “Dónde está su Dios”?

Isaías 1:11 ¿Qué es para mí la abundancia de vuestros sacrificios?–dice el SEÑOR. Harto estoy de holocaustos de carneros, y de sebo de ganado cebado; y la sangre de novillos, corderos y machos cabríos no me complace.
Verso 13: No traigáis más vuestras vanas ofrendas…el incienso me es abominación. ¡No tolero iniquidad y asamblea solemne!

Isaías 1:18-20 Venid ahora, y razonemos–dice el SEÑOR–aunque vuestros pecados sean como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; aunque sean rojos como el carmesí, como blanca lana quedarán.19 Si queréis y obedecéis, comeréis lo mejor de la tierra;20 pero si rehusáis y os rebeláis, por la espada seréis devorados. Ciertamente, la boca del SEÑOR ha hablado.

1 de Juan 1:9 Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonarnos los pecados y para limpiarnos de toda maldad.

Mateo 27:3 Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que Jesús había sido condenado, sintió remordimiento y devolvió las treinta piezas de plata a los principales sacerdotes y a los ancianos,.

Salmos 32:3-4 Mientras callé mi pecado, mi cuerpo se consumió con mí gemir durante todo el día. 4 Porque día y noche tu mano pesaba sobre mí; mi vitalidad se desvanecía con el calor del verano.

Salmo 51:10 Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí.

1 Tesalonicenses 1:9 Ellos mismos cuentan de lo bien que ustedes nos recibieron, y de cómo se convirtieron a Dios dejando los ídolos para servir al Dios vivo y verdadero,
“Las citas bíblicas son tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS © Copyright 1986, 1995, 1997 by The Lockman Foundation Usadas con permiso.”

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